Cuando el diseñador italiano Giorgetto Giugiaro, a quien FIAT confió el nuevo diseño del Siena, comenzó a esbozar sus líneas, pensó en el mundo con toda su diversidad de pueblos y culturas.
La nueva berlina está perfectamente acorde a todos los ambientes y gustos de nuestros clientes.
En definitiva, un auténtico ciudadano del mundo con identidad propia. Se caracteriza por un estilo inconfundible, un diseño moderno y una gran personalidad. Sus líneas transmiten los atributos de modernidad, robustez y dinamismo.
El FIAT Siena, aún inmóvil, da la sensación de dinamismo. Esta sensación deriva de las líneas suaves que al mismo tiempo expresan solidez, gracias a la fuerte inclinación del parabrisas y a la continuidad de la "musculatura" por todo el lateral de los vehículos. Y los trazos rectos que se han incorporado con el rediseño de la familia, le confieren aún mayor elegancia.
La parte frontal transmite una sensación de robustez y modernidad, pero sin exageraciones que pueden llegar a saturar, merced al importante cambio que se ha introducido en todos los componentes. El capot que ahora tiene dos líneas que se cierran en v sobre la nueva grilla delantera, donde despunta el nuevo emblema circular de FIAT, y por las ópticas que alojan luces altas, bajas, de posición y de guiño, conformando un único conjunto envolvente, ahora con formato rectangular y de cobertura transparente. Se agregan sólidos paragolpes del color de la carrocería -con su zona de contacto protegida por una banda negra- y de una sola pieza, donde va alojada la grilla del radiador, que permite el flujo del aire para la refrigeración del conjunto motor.
La parte trasera, ha sido totalmente rediseñada y se caracteriza por tener líneas más rectas, con grandes ópticas con forma de trapecio, con corte oblicuo hacia el centro del auto que le dan forma al baúl. En el rediseño se cuidó de preservar la capacidad de carga del mismo (500 dm3), sin duda, un plus para este automóvil de 4,10 metros de largo. Asimismo, pensada para facilitar el acceso de cargas, la tapa del baúl llega al ras del paragolpes, logrando una superficie más plana.